Unas 2.000 personas asisten al tradicional baño de las cabras, que ha cerrado las Fiestas de San Juan
La ciudad del Puerto de la Cruz volvió ayer a ser el principal centro de atracción de las fiestas de San Juan en Tenerife. El muelle pesquero del municipio turístico acogió desde primeras horas de la mañana el ritual purificador del baño de las cabras, una manifestación ancestral asociada al solsticio de verano y los ritos de fertilidad, que en el año 1984 recuperó el desaparecido Chucho Dorta, ‘Benahuya’, junto a varios cabreros originarios de los altos de La Orotava, tras dos décadas sin llevarse a cabo.
El campo y el mar
Algo más de 300 cabras y una veintena de caballos participaron esta vez en la tradición guanche que pone en contacto a la cultura de las medianías con la de la mar, y cuya finalidad, además de su simbolismo mágico, es preparar el apareamiento del ganado y aprovechar el contacto con el agua salada como antiséptico natural y fórmula de desparasitación. Entre las 8 y las 14 horas, cerca de 2.000 personas, entre visitantes y turistas, se acercaron a la zona del muelle portuense para presenciar esta singular escenificación de las costumbres de nuestros antepasados.
El concejal responsable del Área de Fiestas, Juan Carlos Marrero, destacaba ayer a este periódico el "rotundo éxito" que a su juicio han tenido en la ciudad las celebraciones de San Juan, ya que, por ejemplo, en la noche del miércoles se reunieron en las playas portuenses más de 20.000 personas. Además, Marrero no quiso perder la oportunidad para felicitar a toda la población "por la sensibilidad medioambiental demostrada", como se refleja en el hecho de que tanto la zona de Punta Brava como El Castillo "amanecieran prácticamente limpias".
No obstante, el concejal también puso de relieve las labores de limpieza en el litoral que han desarrollado los operarios, quienes asimismo, desde primeras horas de la tarde, tenían previsto actuar en la zona del muelle, con el fin de limitar al máximo las molestias que causó la presencia del ganado durante la mañana. Por otro lado, y como forma de celebrar el baño de las cabras "del modo más racional posible", Marrero resaltó que este año se habilitó un ‘corral’ en la explanada del muelle, para que el ganado, una vez que saliese del agua, no permaneciera más tiempo del estrictamente necesario en la zona de baño.
"De forma general -apuntó Juan Carlos Marrero-, y al margen de los pequeños incidentes habituales en este tipo de celebraciones, podemos afirmar que las fiestas se han desarrollado con brillantez y absoluta normalidad". "Incluso durante la noche del miércoles -aseveró el edil portuense- el tráfico rodado resultó relativamente fluido, lo mismo que se facilitó de forma notable estacionar en la ciudad con las plazas de aparcamiento existentes y las que fueron habilitadas para la ocasión".
Dispositivo de seguridad
Para concluir este balance, el edil de Fiestas destacó "la coordinación y el buen funcionamiento" del dispositivo de seguridad que se puso en marcha con motivo de las hogueras de San Juan, que estuvo integrado por un total de 75 efectivos, entre policías locales y nacionales, Protección Civil y Cruz Roja. Con el acto de ayer, la ciudad cierra unas celebraciones e inicia la ‘cuenta atrás’ de otras, las que en julio honrarán a la Virgen del Carmen.
DIARIO DE AVISOS | S. T.
PUERTO DE LA CRUZ
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